Juego de Tronos 7x05: 'Guardiaoriente', los Caminantes Blancos no esperan
  1. Televisión
  2. Series
Aloña Fernández Larrechi

Desde Melmac

Por

Juego de Tronos 7x05: 'Guardiaoriente', los Caminantes Blancos no esperan

La mayor amenaza de los protagonistas de la serie de HBO se acerca peligrosamente a Poniente

Foto: Imagen del quinto capítulo de la séptima temporada con Tyrion Lannister como protagonista
Imagen del quinto capítulo de la séptima temporada con Tyrion Lannister como protagonista

El quinto episodio de la séptima temporada de ‘Juego de Tronos’ ha recogido las cenizas que dejó el paso de Drogon y reconfigurado el desarrollo de la guerra entre las dos reinas. En ‘Guardiaoriente’ la producción de HBO ha recuperado a personajes que ‘Botines de Guerra’ dejó de lado, a otro que no veíamos desde el final de la tercera temporada y una inesperada ampliación de familia. Además de algunos reencuentros muy interesantes, Drogon braseando enemigos que no están dispuestos a hincar la rodilla y un ambicioso joven que renuncia a un sueño cansado de esperar respuestas que no llegan. Avances importantes que son el delicioso aperitivo del sexto episodio, en el que parece (según el tráiler) que viviremos otro de los grandes momentos de la serie.

Foto: Cabalgada dothraki en el cuarto episodio de la séptima temporada de 'Juego de Tronos' Opinión

ADVERTENCIA, A PARTIR DE AQUÍ SE COMENTA LA TRAMA DEL QUINTO CAPÍTULO DE LA SÉPTIMA TEMPORADA DE 'JUEGO DE TRONOS'. SI AÚN NO LO HAS VISTO, TAL VEZ NO QUIERAS LEERLO.

“Guardiaoriente” (“Eastwatch”) comienza donde la acción se había detenido, tras el último aliento fogoso de Drogon, en el lago al que cae Jaime tras la milagrosa intervención de Bronn. Tras salir del agua, lejos del alcance de Daenerys y su bestia, ambos comentan sobre la hierba el desesperado ataque del Lannister, que reconoce su intención de acabar con Khaleesi para “terminar con la guerra”. Aunque lo que se verdaderamente preocupa a Jaime es el poder de la madre de los dragones, de la que destaca que solo ha utilizado una de sus criaturas.

placeholder Imagen del quinto capítulo de la séptima temporada con Cersei Lannister como protagonista
Imagen del quinto capítulo de la séptima temporada con Cersei Lannister como protagonista

Un matiz que poco después compartirá con su hermana Cersei en Desembarco del Rey. Ella no se muestra demasiado preocupada por el resultado del primer encuentro entre su ejército y el de Khaleesi, a pesar de que Jaime es sincero con ella. “He visto a los Dothraki, para ellos, matar no era guerrear sino un deporte. Su dragón quemó un millar de carros. El ‘Escorpión’ de Qyburn no dejó de disparar y no pudo detenerlos”. Cersei le hace ver entonces que, para ella, la guerra es la única opción, más que el medio para conseguir sus aspiraciones. Y le propone a Jaime recurrir a su hermano para que interceda por “nosotros como disculpa por matar a nuestro padre y a nuestro hijo”. Es entonces cuando él le revela la última confesión de Olenna, algo que a Cersei, en un primer momento, le cuesta creer. Y cuando lo asume solo es capaz de arrepentirse por haber cedido a los deseos de Jaime de no torturarla.

El dragón y el bastardo

Antes de regresar a Rocadragón, Daenerys muestra cómo se las gasta con aquellos que sobreviven al paso de Drogon. Tras aclararles que no es la asesina que Cersei Lannister dice que es, les ofrece su propuesta habitual: “Arrodillaos y uníos a mi, o negaos y morid”. Los Tarly se resisten y terminan siendo braseados por Drogon, a pesar de que Tyrion trata de convencer a Dickon de que se arrodille o a Daenerys de que sea clemente. Pero como después comenta con Varys, el enano solo es “su Mano, no su cabeza, no puedo tomar decisiones por ella”.

placeholder Imagen del quinto capítulo de la séptima temporada con Drogon como protagonista
Imagen del quinto capítulo de la séptima temporada con Drogon como protagonista

Montada sobre su criatura, la madre de los dragones aparece mientras Jon Nieve parece estar aguardando su llegada. Drogon desciende, y le muestra al bastardo toda su fiereza, acercándose a el mientras se apoya en sus alas, y rugiéndole unos segundos antes de situarse a unos centímetros de distancia. Lejos de achantarse, y ante la atenta mirada de Daenerys, Nieve se quita su guante y acerca la mano izquierda hacia el hocico del dragón, que muestra su inacabable fila de dientes. Cuando le toca, la ferocidad desaparece, y Drogon ronronea con tranquilidad.

“Son hermosos, ¿verdad?” le dice la orgullosa madre de la criatura cuando desciende. “Hermosos no es la palabra que estaba buscando” contesta el rey del Norte antes de que ella le fulmine con la mirada y él trate de corregir su sinceridad. Tras informarle del resultado de su incursión contra los Lannister, Daenerys le pregunta por el comentario que hizo Ser Davos cuando se conocieron, eso de que “fue apuñalado en el corazón”. Afortunadamente para Nieve los Dothraki interrumpen la reunión, y lo hacen con un viejo conocido que dice ser su amigo, Ser Jorah Mormont. Quien, por supuesto, no tarda en ponerse al servicio de Khaleesi.

placeholder Imagen del quinto capítulo de la séptima temporada
Imagen del quinto capítulo de la séptima temporada

Visiones y desacuerdos

En Invernalia, Bran tiene una de sus visiones, en la que ve a una bandada de cuervos adentrarse en el norte del Muro. Entre parajes nevados se encuentran con el Rey de la Noche y todo su ejército cerca de Guardiaoriente. La fortaleza que la Guardia de la Noche tiene en la vertiente más oriental del Muro. Cuando regresa en sí, el tullido ordena enviar cuervos, informando de lo que ha visto. Y aunque Samwell Tarly insiste en señalar a los maestres de la Ciudadela la importancia del mensaje, y de la postura que tomen ante el mismo, los veteranos escribas no le toman en serio.

Mientras tanto Sansa trata de aplacar los ánimos de sus aliados, que se muestran disconformes con que el Rey del Norte siga lejos de Invernalia. Pero Arya no parece muy contenta con la reacción pacificadora de su hermana, quien según ella, no ha defendido a su hermano de los insultos. Cuando Sansa le hace ver lo costoso que ha sido recuperar Invernalia, la joven comenta que quizá fuese más efectivo cortar cabezas. Una medida que la Señora de Invernalia descarta, por ser poco unificadora. Pero lejos de rendirse, Arya le acusa de moverse por sus propios intereses, “en el caso de que Jon no vuelva.” Algo que horroriza a Sansa, pero en lo que su hermana pequeña incide hasta resultar desagradable.

Cuando el cuervo llega a Rocadragón Nieve descubre, sin el más mínimo atisbo de alegría, que Bran y Arya están vivos. Pero también que sus peores presagios se cumplen y un ejército de Caminantes Blancos se dirige hacia el Muro, para entrar en Poniente por Guardiaoriente. Varys trata de quitarle importancia a la visión del tullido, pero el Rey del Norte parece decidido a dirigirse hacia allí. Según Tyrion, Cersei no cree en la existencia de los Otros, así que para convencerla de que lo recomendable sería una tregua, se proponen llevarle uno a Desembarco. A lo que se ofrecen Ser Jorah y Jon Nieve, aunque la madre de los dragones le recuerda al último que no le ha dado permiso. El bastardo, “con el debido respeto”, lo rechaza porque no es su reina. Pero confiesa que “he confiado en vos, una extranjera, porque sabía que era lo mejor para mi pueblo.. Para todo nuestro pueblo. Ahora os pido que confiéis en un extranjero, porque es nuestra mejor oportunidad”.

placeholder Imagen del quinto capítulo de la séptima temporada de 'Juego de Tronos'
Imagen del quinto capítulo de la séptima temporada de 'Juego de Tronos'

Incursión en Desembarco

Para llevar a cabo el plan ideado en Rocadragón, Ser Davos y Tyrion deben adentrarse en Desembarco. “La última vez que estuve aquí maté a mi padre con una ballesta” dice el enano, a lo que el Señor de la Cebolla le contesta que “la última vez que estuve aquí matasteis a mi hijo con fuego valyrio”. El enano se reúne con Jaime en las catacumbas de la ciudad, gracias a la mediación de Brann. A pesar de que Tyrion le reconoce la ventaja que ha llevado sobre sus acciones, su hermano le recuerda que prometió partirle en dos si volvía a verle. Y tampoco se muestra mucho más comprensivo cuando trata de justificar el asesinato de su padre, a pesar del arrebato de sinceridad emotiva. Cuando se da cuenta de que no encontrará empatía en él, Tyrion le confiesa la razón que le ha llevado allí, la petición que Daenerys quiere trasladarle a Cersei, y para la que es necesaria su mediación.

“He llegado a creer que un acuerdo con la Reina Dragón podría interesarnos ahora. Está en superioridad, si queremos derrotarla debemos ser hábiles. Combatirla como habría hecho padre” le comenta convencida su hermana cuando Jaime le habla del encuentro que ha mantenido con Tyrion. Ella no cree en los Caminantes Blancos, pero sí en los años de aprendizaje que le proporcionó su padre y en lo que cree firmemente. “Muertos, dragones, y reinas dragón, todo lo que se interponga en nuestro camino lo derrotaremos. Por nosotros, por nuestra casa, por esto” añade antes de llevarse las manos al vientre. Así le hace saber a su hermano y amante que serán padres de nuevo, algo de lo que ella no está dispuesta a avergonzarse porque como decía Twynn Lannister “a los leones no les preocupa lo que piensan las ovejas”. Ambos se funden en un abrazo, y mientras Jaime parece reconfortado ella le susurra una advertencia clara. “No vuelvas a traicionarme”.

La visita de Ser Davos a la capital de los Siete Reinos no se limita a acompañar al Lannister, y nada más desembarcar se dirige al Lecho de Pulgas. Allí encuentra, entre cascos, armaduras y espadas, a Gendry, del que no teníamos noticias desde la tercera entrega de ‘Juego de Tronos’. El bastardo del rey Robert Baratheon, que fue salvado de las manos de Melisandre por Ser Davos, reconoce que tenía razón cuando le dijo que “el lugar más seguro para mí era ante las narices de la reina”. Y no duda en unirse a él, aún sin conocer sus planes, acompañado por un martillo de grandes dimensiones. Un arma poco usual, que no tardará en utilizar cuando tenga que eliminar a dos soldados Lannister que se han reconocido a Tyrion.

placeholder Imagen del quinto capítulo de la séptima temporada de 'Juego de Tronos'
Imagen del quinto capítulo de la séptima temporada de 'Juego de Tronos'

Alianzas desesperadas

En la Ciudadela Samwell y Elí pasan la noche entre libros. Ella le comenta las curiosidades que descubre en las escrituras, como la anulación del matrimonio “para el príncipe “Ragger” y lo casó con otra al mismo tiempo en una ceremonia secreta”. Pero él sólo puede pensar en lo ciegos que están sus superiores ante la amenaza de los Caminantes, y tras coger prestados algunos ejemplares, abandona la ciudad junto a la joven y su hijo. “Me he cansado de leer los logros de los mejores hombres” dice antes de emprender su camino.

Entre las sombras del hogar de los Stark se libra una silenciosa batalla, entre Arya y Meñique. La joven espía a Petyr Baelish y descubre que, además de desenvolverse con soltura en Invernalia, también ha recuperado un antiguo mensaje. Algo que llevará a Arya a colarse en sus aposentos, aunque ella no se percata de que Meñique permanece vigilante en las sombras. Una lucha a la que no le falta demasiado para encontrar su desenlace, y en la que parece que jugará un papel primordial la tensa relación entre ambas Stark.

Tras una emotiva despedida en Rocadragón, con Daenerys confesando que ya “se ha hecho” al Rey del Norte, Nieve llega a Guardiaoriente acompañado por Ser Jorah, Ser Davos y Gendry. Quién no ha dudado en presentarse, a pesar de las advertencias de Ser Davos, como el bastardo de Robert Baratheon. Un curioso grupo al que se sumará Tormund, que les esperaba en la fortaleza, y unos hombres al que ellos han encarcelado tras descubrirlos al norte del Muro. Cuando le llevan ante las celdas, Nieve no tarda en reconocer al Perro, y Gendry a los miembros de la Hermandad que le vendieron a Melisandre. La lista de enemistades la completan Ser Jorah y Tormund, por el papel que el padre del primero jugó en el destino de los Salvajes en el pasado. Sin embargo, Beric Dondarrion trata de calmar los ánimos reflexionando sobre la situación. “Aquí estamos todos, en el confín del mundo, en el mismo momento, en la misma dirección, por la misma razón” explica antes de que Ser Davos aclare que “nuestras razones no son las vuestras”. Pero para Nieve lo importante es que todos están del mismo lado, porque "todos respiran". Y juntos, estos siete hombres que (de nuevo) sólo tienen en común a su enemigo se encaminan al otro lado del Muro, perdiéndose en la tormenta de nieve. Preparen sus abrigos porque, en pleno agosto, llega el invierno.

Series de HBO