'Liar': la serie sobre el lado oscuro de la clase media con calidad 100% 'british'

Los guionistas de 'The Missing' regresan con un thriller de suspense a partir de una cita romántica que terminará en la unidad de delitos sexuales

Foto: Joanne Froggatt y Ioan Gruffudd, protagonistas de 'Liar'
Joanne Froggatt y Ioan Gruffudd, protagonistas de 'Liar'

Andrew Earlham es un atractivo y respetado cirujano británico que, antes de acudir a su trabajo, espera su turno en una cafetería. En su rostro luce una sonrisa de satisfacción, provocada por el devenir de la cita que ha tenido unas horas antes. O al menos así lo deduce un compañero de hospital, ansioso por conocer los detalles más carnales del encuentro. Earlham le reprocha su curiosidad, pero confiesa que la noche ha ido “muy bien, tío” y reconoce que desea que el encuentro se repita próximamente. “Me gusta mucho. Dejémoslo ahí. Es maravillosa“ repite con una sonrisa.

Laura Nielson es una profesora de literatura treintañera que, tras una larga relación sentimental con un amigo de la infancia, ha decidido regresar al complejo mundo de las citas. La noche anterior disfrutó de una agradable velada con el padre de uno de sus alumnos, que también es compañero de trabajo de su hermana Katy. Un “cirujano con un deportivo, viudo y padre soltero”, en palabras de un compañero de trabajo dispuesto a a darle razones para pasar página en su vida sentimental. Horas después de su cita, tras despertarse y comenzar a tener vagos recuerdos, Laura acude a casa de su hermana. “Anoche. Andrew. Vino a tomar algo a casa… Yo no… No recuerdo… No sé lo que hizo, Katy. No sé lo que hizo” repite nerviosamente en medio de un chaparrón.

El cirujano y la profesora son los protagonistas de ‘Liar’, la miniserie coproducida por la cadena norteamericana Sundance TV y la británica ITV que en España podemos ver gracias a HBO. Compuesta por seis episodios, la producción protagonizada por Joanne Froggatt (‘Dark Angel’, ‘Downton Abbey’) y Ioan Gruffudd (‘UnReal’, ‘Forever’) narra las consecuencias del encuentro entre Andrew y Laura. Una historia que se alimenta de dos versiones totalmente contrapuestas de la elipsis del capítulo piloto. La cita que él recuerda con satisfacción y ella de forma traumática y que los creadores revelan a lo largo de la producción.

Laura Nielson tratando de recuperarse de su cita con el Dr. Earlham.
Laura Nielson tratando de recuperarse de su cita con el Dr. Earlham.

Versiones de una cita

Tras compartir con su hermana los recuerdos que la tensión, y quizá el alcohol, quieren borrar, Laura y su hermana Katy acuden a un hospital. Allí la examinan y se ponen en contacto con la unidad de delitos sexuales, que se reúne con ella minutos después. Dos detectives, un hombre y una mujer, ante los que la profesora insiste en señalar que le dijo al cirujano que no quería mantener relaciones sexuales con él. Poco después, los investigadores acuden al hospital en el que trabaja Eackhart para "arrestarle por violación".

Cuando logra superar la estupefacción que le produce la denuncia de Laura, ya en dependencias policiales, Andrew cuenta su versión de la historia. Reconoce que el primer beso lo dio él, pero en ningún caso violó a Laura, porque ella nunca se negó. Y, según Andrew, ella no dio muestras de querer abandonar la habitación cuando gracias a sus indicaciones, fue hasta el baño a buscar un preservativo.

La detective Vanessa Harmon y su compañero Rury Maxwell se encuentran ante dos interpretaciones de la misma historia, con dos coartadas que parecen igual de fiables, pero carentes de pruebas. La palabra de un reputado cirujano contra la de una inteligente profesora, que se mantienen firmes en sus versiones y están dispuestos a defenderlas cueste lo que cueste. Un caso que experimentará avances que ofrecerán información novedosa sobre sus protagonistas, aunque tal vez no sean las respuestas necesarias que esclarezcan los acontecimientos.

Andrew Earlham, el cirujano viudo por el que suspiran todas las madres.
Andrew Earlham, el cirujano viudo por el que suspiran todas las madres.

Misterio dosificado

Mantener durante seis episodios el misterio sobre una mentira no es tarea fácil, aunque a priori la propuesta de ‘Liar’ pueda parecer sencilla. Obviamente, omite la situación responsable de los eventos que narra, pero la dosifica con inteligencia a lo largo de sus seis episodios. El espectador conoce qué sucedió en la cita de Andrew y Laura sin una metodología establecida, y consigue llegar al ecuador de la producción manteniendo sus dudas sobre ambos narradores. Un logro posible gracias a la congruencia y la firmeza con la que el cirujano y la maestra mantienen sus relatos, a pesar de que los dos tienen la oportunidad de encontrarse con interlocutores que dudan de su versión.

Harry y Jack Williams, guionistas de series como ‘The Missing’ o ‘Tripped’, son expertos en dosificar el misterio de sus narraciones y en su nuevo proyecto queda patente en el primer episodio. Pero lejos de agotar a la audiencia con una historia excesivamente personalizada, construyen una red de personajes secundarios que también son relevantes en el relato. Katy, la hermana de Laura, y Luke, el hijo de Andrew, serán el punto de apoyo de ambos protagonistas, pero también deberán afrontar sus propios problemas. Personajes comunes a los que el destino sitúa ante decisiones difíciles que marcan sus vidas para siempre.

Los detectives Harmon y Maxwell, investigadores del caso.
Los detectives Harmon y Maxwell, investigadores del caso.

La histérica necesaria

Con su narración, los Williams huyen de la vertiente más clásica de este tipo de ficciones, que se centran en la persecución del culpable partiendo de unos hechos conocidos. Tampoco se inclinan por el ‘efecto Rashômon’, en el que el relato contrapone las versiones de cada personaje que interviene en los momentos más importantes del mismo. Algo que recientemente hemos visto en ‘The Affair’ y que, a pesar de ser muy atractivo, podría cambiar los verdaderos intereses de ‘Liar’. Porque la producción se conforma con jugar con el espectador a través de inesperados flashbacks. Pequeños chantajes emocionales que le animan a seguir desenmarañando una madeja en la que, a falta de dos episodios, pueden encontrarse detalles a mejorar, pero no trampas.

Más allá del planteamiento misterioso, dramático y de suspense que mueve este tipo de miniseries, de las que la televisión británica puede considerarse maestra, ‘Liar’ es importante por otra circunstancia. Introduce en la conversación televisiva la situación que viven muchas mujeres tras denunciar una violación. Y lo hace contraponiéndola a un hombre de apariencia impecable, creíble en sus justificaciones pero inquietante en sus acciones. Frente a su elegancia, Laura puede llegar a ser un personaje incómodo e irracional, una histérica loca, como ella misma dice. Pero también una criatura indefensa que lucha por que la verdad no se pierda en la burocracia policial. Aunque a veces sea a través de los medios equivocados.

Desde Melmac
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