Disiento de Fernando Savater, pero defiendo la importancia de disentir
Ha sido una persona inteligente, comprometida y valiente. En un mundo imbécil y con políticos analfabetos, siempre es bienvenida la provocación, dar la cara y estar a la contra
Precisamente como amigos comenzamos a escribir en el periódico en cuestión. Después hemos recorrido caminos muy dispares. En este sentido, difiero de sus opciones políticas. Pero eso atañe al contenido. Lo que me importa resaltar es que Savater ha sido una persona inteligente, comprometida y valiente. No ha buscado el aplauso, sino que lo ha recibido, no ha bailado al son de la masa o de los eslóganes de turno.
Savater ha sido una persona comprometida y valiente. No ha buscado el aplauso, sino que lo ha recibido, no ha bailado al son de la masa
Y eso contrasta muy a su favor en una sociedad de obediencia ciega. Porque frente a una derecha rancia y con aroma franquista se sitúa una pseudoizquierda farsante. Y, en un tándem de necedades, unos y otros están colocando este país en la zona más ridícula del mundo.
Como en casos recientes, hay que señalar y rescatar a aquellos que han pensado por sí mismos y han ejercido su libertad sin las cortapisas del miedo y la cobardía. Yo disiento de Fernando Savater y de su sesgo ideológico, pero conecto con él en la importancia de disentir. En un mundo imbécil y con políticos analfabetos, siempre es bienvenida la provocación, el dar la cara y el estar a la contra.
*Javier Sádaba es filósofo. En la década de los ochenta mantuvo varios encendidos debates con Fernando Savater, siendo el más famoso el que en 1988 los enfrentó en el programa de TVE Querido Pirulí, dirigido por Fernando García Tola.