El 'agente doble' del COI: ataca a España con Kosovo y la puentea con Cataluña

Pere Miró, mano derecha del presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, se reunió en Lausana con la Generalitat y las cuatro diputaciones catalanas y no avisó ni al COE

Foto: Pere Miró, a la izquierda de la imagen, con Bach y los cinco representantes catalanes. (Foto: COI)
Pere Miró, a la izquierda de la imagen, con Bach y los cinco representantes catalanes. (Foto: COI)

Aunque es posible que la noticia pasara inadvertida incluso para quienes debían estar al corriente por educación, cuando no por obligación, el pasado miércoles el Secretario General de Deportes de la Generalitat de Cataluña, Gerard Figueras, y los presidentes de las Diputaciones de Barcelona, ​​Marc Castells, Girona, Miquel Noguer, Lleida, Rosa Maria Perelló, y Tarragona, Josep Poblet, se reunieron en Lausana (Suiza) con el director general adjunto del Comité Olímpico Internacional (COI), el español Pere Miró. La reunión sirvió para manifestar el apoyo de las cuatro diputaciones catalanas a la Generalitat en la candidatura de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno del año 2030. El propio presidente del COI, Thomas Bach, saludó a los cinco representantes catalanes e incluso se fotografió con ellos.

Cabe recordar que el pasado mes de septiembre el COI visitó diversas instalaciones e infraestructuras que podrían ser utilizadas durante este evento deportivo y emitió un dictamen favorable del que su vicepresidente, Juan Antonio Samaranch Jr., informó a Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español (COE), y al mencionado Gerard Figueras en una reunión celebrada en Buenos Aires. Esta es la primera vez que Barcelona recibe el aval de que cuenta con las infraestructuras necesarias para acoger los Juegos de Invierno. El informe técnico de Gilbert Felli, antiguo director ejecutivo de los JJOO, remarcó el gran potencial que tienen tanto los Pirineos como Barcelona, de acuerdo con los nuevos criterios de sostenibilidad que se ha marcado el COI para garantizar la viabilidad y un legado positivo en el territorio.

Pero volviendo a la reunión en la sede del COI en Lausana entre Pere Miró y los representantes de las cinco principales instituciones políticas catalanas, coronada con el saludo y la foto de rigor junto a Thomas Bach, llama la atención la ausencia de algún representante del Gobierno español, además, por supuesto, de su comité olímpico, pues es al COE a quien le corresponde solicitar, defender y gestionar la candidatura de Barcelona para organizar los Juegos de Invierno de 2030, tal y como sucedió con los de verano de 1992. De sobra es conocida la disposición de su presidente, Alejandro Blanco, y cómo se volcó para sacar adelante los Juegos del Mediterráneo que se disputaron este mismo año en Tarragona. "Creo que el gran éxito de estos Juegos es que han sido capaces de unir. Estos serán recordados como los Juegos del entendimiento", señaló el presidente del COE. ¿Así se lo pagan ahora?

Claro que la culpa no es de los políticos catalanes, encantados con la foto y lo que significa para ellos, sino de quien les recibió en el COI e incluso involucró al mismísimo Thomas Bach. Hace un par de semanas el secretario de Estado para la Unión Europea, Luis Marco Aguiriano, aseguró que se empezaba a "cuestionar si hay algo de mala fe detrás del ataque centralizado en España por parte del COI" por el hecho de que no conceda visados a los atletas kosovares. "No hemos denegado ningún visado porque no se nos ha pedido ningún visado. No entendemos por qué se reitera el mismo mensaje falseando una información conocida y verificable con el mismo argumento", explicó. "Las declaraciones de un alto cargo español en el COI son rotundamente falsas", dijo Aguiriano en referencia a Pere Miró, quien había dicho que España había denegado visados a atletas kosovares. "¿Por qué será? ¿Pere Miró? Debe ser asturiano", señaló con ironía Aguiriano, para a continuación apuntar que "hay algo muy raro en todo esto".

Este conflicto comenzó después de que el COI, en palabras del propio Miró, anunciara que había pedido a las federaciones internacionales que no otorgaran a España la organización de grandes competiciones internacionales salvo que el Gobierno español garantizara que los atletas de Kosovo pueden competir en ellas sin discriminación. "Esperamos que esto haga reaccionar al Gobierno. Es el único Gobierno del mundo con el que no hemos encontrado una solución", dijo el director general adjunto del COI. El veto se hizo público tras la celebración del Mundial de Karate en Madrid, donde el equipo de Kosovo participó bajo bandera de la Federación Internacional de este deporte.

Sabido es que España no reconoce a Kosovo -como también sucede con Gibraltar- como estado independiente y por lo tanto ni tiene consulado ni emite visados en dicho territorio. Sin embargo, los atletas kosovares que quieren participar en eventos que se celebran en España lo hacen solicitando un visado en cualquier país Schengen, tal y como hicieron los que participaron en el reciente Mundial de kárate celebrado en Madrid. Dichos atletas deben desfilar con la bandera y símbolos del COI, pero si resultan vencedores, la entrega de medallas se celebra con la bandera e himno de Kosovo.

Alejandro Blanco, presidente del COE, en los Juegos de Tarragona junto al alcalde de la ciudad, el de Constantí y Pere Miró.
Alejandro Blanco, presidente del COE, en los Juegos de Tarragona junto al alcalde de la ciudad, el de Constantí y Pere Miró.

El cambio de discurso de Miró

Por si no lo sabían, Pere Miró, ahora mano derecha de Thomas Bach, se presentó a las elecciones municipales por CiU en 1987, fue concejal y su nombre sonó en 2010 para ocupar dirigir los Deportes de la Generalitat cuando Artur Mas estaba en el cargo. Durante la ceremonia inaugural de Barcelona 92, Juegos de los que era director adjunto del Comité Organizador, aparcó el ideario político que defendía. "Sufrí con la reivindicación nacionalista catalana. Se logró un pacto entre todos con la cordura que nos caracteriza. Debíamos ir juntos. La famosa entrada de las banderas se hizo conjunta: entraron al mismo tiempo la de Barcelona, la catalana y la española. Para evitar cualquier tipo de pitada o acción", rememoró con motivo de los 25 años de aquellos Juegos.

Lo cierto es que las posibilidades reales de que la capital catalana vuelva a vivir unos Juegos en 2030 pasan por un entendimiento a cuatro bandas: COI, COE, Generalitat y Ayuntamiento de Barcelona. "Para conseguir unos Juegos es necesario sumar complicidades y sumar la implicación de todos”, reconoció Figueras hace dos meses. ¿A qué juega entonces Miró? "Nosotros no pretendemos hacer que unos estados reconozcan a otros", dijo sobre la postura del COI con respecto a Kosovo, aunque nadie lo diría después de ver cómo recibió a representantes de las cinco instituciones políticas catalanas a espaldas, no ya del Gobierno de España, sino del propio COE. Eso sí, cuando llegue el momento de avalar la candidatura de Barcelona 2030, seguro que en Lasuana no olvidarán llamar a quien pone el dinero.

"Sólo intentamos que todos los deportistas del mundo puedan participar en cualquier país de forma libre y con dignidad", asegura Miró cuando echó al COI encima del deporte español. "Y por dignidad me refiero a que se reconozca de dónde vienen". Dignidad es lo que hace falta para ir por la vida de frente, no por la espalda y ejerciendo de agente doble. Con unos principios, y no los que interesen en cada momento. Ya lo dijo ese genio llamado Groucho Marx para caricaturizar a tanto sinvergüenza: "Estos son mis principios, si no les gustan, tengo otros".

A mi bola
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