El nuevo ridículo de Piqué con Neymar: este Barcelona es un 'despelote de oro'

Después de anunciar que Neymar se quedaba, el propio Piqué confirmó que intervino en el 'no fichaje' del brasileño. Con un jugador-presidente al mando, normal que el Barça sea lo que es...

Foto: Piqué, junto a Neymar, en la famosa imagen en que anunció que el brasileño se quedaba en el Barça.
Piqué, junto a Neymar, en la famosa imagen en que anunció que el brasileño se quedaba en el Barça.

"Te vas a una cárcel de oro". Según Gerard Piqué, esto fue lo que los jugadores del FC Barcelona le dijeron a Neymar cuando el brasileño y su padre decidieron pagar la cláusula de rescisión de 222 millones con el equipo catalán para marcharse al Paris Saint-Germain. Durante una reciente entrevista en 'El Larguero' de la Cadena SER, el central azulgrana no tuvo ningún reparo en confesar los deseos e incluso el empeño de la plantilla del Barça para que Neymar regresara el pasado verano. Ni su desplante tras irse como se fue ni su posterior denuncia al club parecieron importar en el vestuario, donde antepusieron la relación personal a la institucional.

Lo publicó el diario 'Sport' ante la incredulidad general, pero lo confirmó el propio Piqué: los jugadores del FC Barcelona estaban dispuestos a cobrar más tarde ojo, que no menos— para ayudar a cerrar el fichaje de Neymar. "Le planteamos a Bartomeu que nos retocábamos el contrato para ajustar el 'fair play' financiero. Más que bajar el salario, se trataba de buscar una fórmula. Cobrábamos al segundo o tercer año para que pudiera venir. El club dijo que le parecía bien, pero luego hubo otros problemas", explicó el catalán, para sentenciar que "en fútbol, puede pasar de todo y la puerta del Barça creo que la tiene abierta". Palabra de jugador-presidente, ya saben...

Cabe recordar que el presidente 'de facto', Josep Maria Bartomeu, desmintió que la intención de fichar a Neymar fuera por presión del vestuario, además de por una cuestión comercial. "Es una decisión deportiva. Abidal, Planes y Valverde nos lo indican cuando nos dijeron que estaba en el mercado", aseguró el máximo dirigente azulgrana. Aunque lo hizo con la boca pequeña, pues la realidad es que él nunca creyó en este fichaje. "Nos llegó que quería irse del PSG y hay un momento en que Leonardo abrió la puerta a negociaciones. También para otros clubes. No llegamos a buen puerto, porque la demanda del PSG no la pudimos asumir", zanjó Bartomeu.

El dardo de Messi a Bartomeu

"Sinceramente, no sé si se hizo todo lo posible para traer a Neymar”. Está confesión de Leo Messi no fue una mera suposición del argentino, sino lo que el propio Neymar le transmitió hasta que su 'no fichaje' se confirmó. Después de un sinfín de dimes y diretes con los que, según creen en el entorno del brasileño, Bartomeu les tomó el pelo. Amagó con negociar, a sabiendas de que el PSG no aceptaría sus condiciones. “Hablaba con él durante la negociación y él tenía ganas de volver", desveló Messi sobre su amigo Ney. "Seguí el caso por la prensa y no todo era claro. Luego, cuando no se hizo, ya no volví a hablar con él", concluyó.

Messi, con Piqué al fondo, cabizbajo, durante el partido contra el Levante. (EFE)
Messi, con Piqué al fondo, cabizbajo, durante el partido contra el Levante. (EFE)

Al menos Leo reconoció que "es normal que la gente estuviera en contra de su fichaje por cómo se fue", aunque aun así tampoco le importó reconocer que le hubiera encantado que volviera, pues "aumentaba nuestras posibilidades de conseguir objetivos”. En la misma línea de lo que dijo Piqué, el argentino aseguró que "en el vestuario no impusimos nada, dimos nuestra opinión", y por si alguien tiene alguna duda, explicó: "Yo no mando, yo solo juego a fútbol. No estoy decepcionado porque no venga Neymar, pero me hubiera gustado".

Pues no, Neymar no volvió y lo que de verdad debería importar en el caprichoso vestuario del Barça es que se han convertido en un equipo sin identidad. Más allá de sus resultados, como el más reciente del Ciutat de València, 3-1 ante un Levante que le pintó la cara en siete minutos, su juego es una vulgaridad. La dependencia de Messi es absoluta, sin olvidarnos de un Ter Stegen demasiadas veces decisivo. Tienen razón los culés que, con buen criterio y exentos de forofismo, opinan que "abonarse a los 'cracks' es traicionarse a sí mismo. Es renegar de la cultura Cruyff. Es regalar el legado de Pep. Lo traduzco: la mala praxis de Bartomeu es inadmisible. Tomó el atajo galáctico del viejo Florentino. Aunque homenajee a Cruyff". Firmado: @sagonzalezbueno.

Y es que, efectivamente, el Barcelona cada vez se parece más al Real Madrid en lo malo, pues es capaz de ganar cualquier partido por su enorme fortaleza ofensiva, pero al mismo tiempo de naufragar con estrépito por su falta de juego colectivo. Piqué y sus compañeros tenían razón cuando le dijeron a Neymar que se iba a "una cárcel de oro", aunque quizá deberían empezar a pensar que este Barça empieza a parecerse demasiado al PSG, con la diferencia de que el jeque no está en el palco sino en el vestuario. Después del ridículo y famoso "se queda" con el que Piqué anunció que Neymar no se iba, ahora resulta que el jugador-presidente intervino en el 'no fichaje' del brasileño. Normal que este Barça sea un despelote de oro...

A mi bola
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