Qué pasa con Bruno: 28 meses de baja y su oscurantismo provoca habladurías

El 10 veces internacional con España jugó su último partido en la última jornada de la Liga 2016-2017 y en el Villarreal CF no faltan quienes piensan que su lesión es solo un paripé

Foto: Bruno celebrando un gol en 2017 ante el Málaga. (EFE)
Bruno celebrando un gol en 2017 ante el Málaga. (EFE)

Probablemente se acuerden de él, pues llegó a jugar 10 partidos e incluso disputar la Eurocopa 2016 con la Selección, donde muchos —entre quienes me incluyo— le veían como el mejor recambio de Sergio Busquets para un centro del campo en el que cohabitaban. Pero también cabe la posibilidad de que después de llevar ya dos años y medio sin jugar un solo encuentro con su equipo, el Villarreal CF, le hayan olvidado. Si usted es de los primeros, sabrá que hablo de Bruno Soriano (Artana, Castellón, 1984), quien a sus 36 años, y con uno más de contrato con su club de toda la vida, vive, valga la redundancia, una situación tan oscura que no faltan quienes piensan y —así lo confiesan 'off the record'— que su lesión es un paripé.

Según la versión oficial, lo que en un principio parecía una simple operación para tratarse unas molestias que venía arrastrando ha acabado en un calvario porque el tendón rotuliano de la pierna izquierda se resintió. Le molestaba a la hora de golpear la pelota y los médicos no lograban encontrar el motivo. En julio de 2017, después de haber disputado la última jornada de Liga 2016-2017, los doctores Pedro Luis Ripoll y Mariano de Prado, del centro de excelencia FIFA Ripoll y De Prado Quirón Murcia, le realizaron una extirpación de osteofito en tuberosidad anterior tibial, tras la cual se esperaba que Bruno pudiera regresar a los terrenos de juego en tres meses.

Sin embargo, tras dos años en blanco, el pasado mes de junio y después de varios tratamientos y el paso por diversas consultas médicas, el futbolista, que acababa de cumplir 35 años, fue sometido de a intervención en el tendón rotuliano de la rodilla izquierda por el doctor Sakari Orava en el hospital NEO Mehiläinen de Turku (Finlandia), sin que desde el club se diera a conocer el tiempo estimado de recuperación. Esto es algo poco habitual en el fútbol, y menos en un club modélico como el Villarreal, aunque sabido es lo que ocurre en el Real Madrid con el galés Gareth Bale.

Bruno Soriano, en el amistoso que España jugó contra Corea antes de la Eurocopa de 2016. (Reuters)
Bruno Soriano, en el amistoso que España jugó contra Corea antes de la Eurocopa de 2016. (Reuters)

El pasado mes de octubre, los medios locales informaban de su situación: "Bruno Soriano cruza los dedos. El futbolista del Villarreal ya hace días que trabaja en el terreno de juego, corre y todo va bien. No tienen ninguna molestia. Eso, viendo los precedentes, tiene un valor incalculable porque en sus dos intentos anteriores tuvo que frenar cuando creía que podía volver, pero precisamente por eso nadie quiere lanzar las campanas al vuelo. Octubre es el mes que tiene marcado para acelerar en su recuperación y en breve intentará dar su segundo y casi definitivo paso hacia el grupo".

¿Que no vaya con prisas?

Llegó noviembre y esos mismos medios insistían en que Bruno ya no sentía dolor. "Es una de las frases más escuchadas estos días en la ciudad deportiva del Villarreal. Ya hace trabajo parcial con el grupo y empieza a golpear la pelota sin dolor". Pero lo más sospechoso es cuando afirmaban que "la idea del cuerpo técnico es que no vaya con prisas y que su inclusión en el equipo se produzca de forma progresiva. Por ello, le han fijado un plan de trabajo durante todo este mes de noviembre para que poco a poco vaya encontrando sensaciones y aumentando la intensidad hasta verse con confianza y tener minutos en un partido".

Sin embargo, hemos llegado a diciembre y Bruno sigue sin estar ni siquiera disponible para Javi Calleja. Tanto oscurantismo, ya sea por culpa de un futbolista que ha perdido todo el peso que tenía dentro del vestuario o porque el Villarreal prefiere tapar lo que sea para no perjudicarle, lo único que provoca son habladurías. Comentarios que circulan tanto dentro como fuera del club, nada positivos ni para el jugador ni para la institución. El Villarreal lleva tiempo queriendo desprenderse de su canterano, pues además de llevar dos años y medio de baja tiene una ficha muy alta. El pasado verano intentó buscarle una salida, pero él se resistió a irse si no le pagaban el año de contrato que aún le resta.

También llama la atención por paradójico que Bruno ha podido vivir de cerca el caso de Santi Cazorla, quien, a pesar de tener un año menos, pero, sobre todo, estar prácticamente retirado después de que en Inglaterra los médicos le dijeran que apenas podría volver a andar, no solo sigue en el Villarreal, sino que ha regresado a la Selección y apunta a la Eurocopa 2020. Es por ello que el asunto de Bruno huele muy mal e invita a pensar que la verdadera razón por la que no vuelve a los terrenos de juego es otra que, lógicamente, no se pueda ni insinuar, aunque sí imaginar. Sabido es que la intriga, si se delata, tiene un desenlace inesperado. Y eso es lo peor, pues la imaginación, como el miedo, es libre...

A mi bola
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