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Los diplomáticos ya no estudian la Conquista. Estudian la Alianza de Civilizaciones
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Los diplomáticos ya no estudian la Conquista. Estudian la Alianza de Civilizaciones

El temario de la Escuela Diplomática ha sido reformado después de años de promesas. Por fin ha dejado de ser la oposición más rancia del Estado español, pero no todos han salido contentos

Foto: El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares. (EFE/Fernando Alvarado)
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares. (EFE/Fernando Alvarado)

El examen para ingresar en la carrera diplomática tiene una fama terrible. Quien ha tenido que estudiar su temario se lamenta de que es lo más antiguo y clasista que queda en la Administración española. Por eso, modificarlo y modernizarlo es una de las conjuras más repetidas en los últimos años entre los funcionarios del ministerio.

El miércoles 29 de diciembre, el BOE recogió una serie de modificaciones en las pruebas de acceso con la intención de abordar el problema. Los cambios son sustanciales, aunque no todos han salido contentos, sobre todo los alumnos que llevaban años memorizando el viejo temario. Se han eliminado varios contenidos, la mayoría relacionados con la historia de España. Desaparecen, por ejemplo, el derecho visigodo y su sistema político; así como el islam en España. Mientras que la conquista de América se convierte en un epígrafe de los Reyes Católicos.

Foto: Albares y Laya, en el traspaso de la cartera ministerial. (EFE/Ballesteros)

Otras partes del temario han sido simplificadas o recortadas. Por ejemplo, se han fusionado varios temas sobre políticas de la Unión Europea y se ha hecho lo propio con los temas de la Historia Moderna de España.

Se recorta la mirada hacia el pasado y se intenta enfocar al presente y el futuro. Entre los nuevos temarios, hay uno sobre la organización del propio ministerio, otro sobre la integración económica de África, un tercero sobre China y un último acerca de la importancia del español en el mundo.

Hay epígrafes no exentos de polémica. Uno sobre la “Alianza de Civilizaciones”, otro sobre la “memoria democrática” y se pasa de hablar del “régimen político de Franco” a “la dictadura de Franco”. También desaparece cualquier referencia a la Secretaría de Estado de España Global, eliminada del organigrama por el ministro José Manuel Albares nada más jurar el cargo.

El examen para ingresar en la carrera diplomática tiene una fama terrible. Quien ha tenido que estudiar su temario se lamenta de que es lo más antiguo y clasista que queda en la Administración española. Por eso, modificarlo y modernizarlo es una de las conjuras más repetidas en los últimos años entre los funcionarios del ministerio.

Historia de España Boletín Oficial del Estado
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