Mercado listo, mercado tonto

Hay inversores que ven el mercado como un lugar irracional y caprichoso y otros que lo entienden como un mundo armónico y perfecto

Foto: Foto: iStock.
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Hay tres tipos de inversores según su opinión respecto a la capacidad del mercado para asignar precios a los activos financieros. Los primeros y más numerosos son los que consideran al mercado como tonto, caprichoso, irracional, etc. Los inversores de este grupo suelen considerarse más listos que la mayoría de los que operan en él y busca realizar arbitrajes (comprar barato y vender caro) para generar valor. Continuamente tratan con desprecio las cotizaciones de los mercados o las decisiones de los inversores como conjunto.

El segundo grupo considera que el mercado tiende a lo que la teoría económica denomina mercado perfecto. Para ellos los precios que se generan son soberanos. Dentro de este grupo estarían los inversores que creen en la indexación y muchos de quienes invierten haciendo un análisis macroeconómico.

En el medio nos encontramos algunos que no consideramos al mercado ni listo ni tonto sino como un simple mercado. Donde unos compran y otros venden según su criterio. No creemos que tienda a la perfección pero respetamos los precios de los activos financieros como una aproximación razonable a su utilidad. ¿Qué forma de invertir suelen tener los inversores de cada tipo?

Vamos a compararlo con un mercado de pescado para explicarlo mejor. Lo primero es definir qué se intercambia y las características de cada tipo de participante. En los mercados financieros se compran y venden participaciones en inversiones financieras como si fueran peces.

Las empresas cotizadas y emisores de deuda son los pescadores. Es decir quienes necesitan financiación y para conseguirla originan las inversiones (peces) que se van a negociar.

Los bancos, brokers y otros intermediarios financieros son los vendedores de los peces. Es decir, quienes trabajan en la lonja de pescado. A ellos acuden los pescadores y éstos hacen negocio poniendo los peces a disposición de los compradores.

Los inversores somos los compradores de pescado. El equivalente a consumir el pescado sería disfrutar de la utilidad futura (dividendos, intereses y revalorización) de las inversiones esperando el tiempo necesario para que generen dicha utilidad.

Y como decía al principio hay tres tipos de inversores en función de su consideración del mercado:

En el primer grupo están los cazadores de gangas y los que buscan adelantarse a otros inversores (front running). Los cazadores de gangas realizan un análisis técnico o fundamental para identificar los peces baratos y tratan de revenderlos a mayor precio. Quienes buscan adelantarse a otros suelen ser los intermediarios operando por cuenta propia. Además de actuar como vendedores en la lonja aprovechan la información de sus clientes (pescadores y compradores) para invertir ellos.

Los inversores del segundo grupo compran cajas de pescado en lotes con todo tipo de peces dentro. Al considerar al mercado como perfecto o cuasiperfecto entienden que lo mejor es comprar un poco de todo según establezcan los índices bursátiles o la asignación de activos fruto del análisis macroeconómico realizado.

El tercer tipo de inversores realizamos un análisis de los peces para seleccionar los que consideremos mejores para nuestro consumo. Nuestra intención inicial siempre es consumir (disfrutar de la utilidad) del pescado que compramos, con independencia de que decidamos venderlos antes de tiempo si algo nos hace pensar que la utilidad va a ser inferior a la esperada.

Rumbo Inversor

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