La razón por la que (sin ofender) el Atlético se le queda pequeño al crecido Rodri

A Rodri le relegaron en la cantera del Atlético de Madrid por su físico. Ahora, es él quien tiene decidido irse con su 1,90 y su fútbol allá donde Guardiola le garantiza disfrutar más

Foto: Rodri, durante un partido con el Atlético de Madrid. (EFE)
Rodri, durante un partido con el Atlético de Madrid. (EFE)

En el fútbol, como en la vida, más importante aún que encontrarte con una persona que te lleve por el buen camino es no toparte con una que te deje en la cuneta. Esto es lo que les sucede a muchos jóvenes que 'no dan la talla' a ojos de entrenadores poco o nada cualificados para enseñar a jugar al fútbol. Es decir, aquellos que valoran el físico y sospechan del talento, tal vez porque no son capaces de detectarlo o, para qué engañarnos, porque piensan más en su presente que en el futuro de los chicos. En el llamado fútbol de formación, en demasiados casos fútbol 'deformación', a un chaval se le puede descartar porque se considera que no da el nivel, pero nunca a uno que lo tiene, aunque (aún) le falta físico.

Esto es lo que le sucedió a Rodrigo Hernández Cascante, más conocido por Rodri, el excelente centrocampista madrileño que la temporada que viene jugará en el Manchester City a las órdenes de Pep Guardiola, un entrenador que valora lo más importante de un futbolista, que entienda el juego. Rodri, colchonero desde niño, estuvo hasta juveniles en el Atlético de Madrid, pero la llegada de Julián Muñoz a la dirección de la cantera frenó su proyección. Se decidió que su físico no le permitía estar al nivel de sus compañeros y en vez de subirle al primer equipo, el de División de Honor, le relegaron al tercero, donde tampoco partía como titular.

[Desenmascarando a Simeone]

Ante esta situación, y por mucha pena que le diera dejar de vestir la camiseta de su querido Atleti, Rodri aceptó la oferta del Villarreal. Además de crecer fisicamente hasta alcanzar el 1'90 que mide hoy y que tampoco había que ser un lince para prever viendo la altura de sus padres, en el club castellonense le dieron la confianza necesaria para crecer también como futbolista, hasta el punto de que dos años después debutó con el primer equipo. "En Villarreal tuve entrenadores importantes, si no hubiese ido a Villarreal no sería el jugador que soy". Y, claro, la comparación con Sergio Busquets es inevitable. Un portento físico que no deja escapar un balón en la medular, que distribuye con criterio y que es capaz de conducir el balón con la cabeza arriba.

Sí, a todo esto se le llama talento. Un talento que en el caso de Rodri también es inteligencia, de ahí que no descuidara los estudios. El madrileño se matriculó en Administración y Dirección de Empresas (ADE), dejó la residencia del Villarreal y se fue a una universitaria. En una interesantísima entrevista en el diario 'El País', Rodri contó que "cuando era juvenil los estudios eran mi plan A porque no sabes hasta dónde puedes llegar. Cuando vi que el fútbol podía ser mi profesión, no quise dejar de estudiar por salud mental, por evadirme y pensar en más cosas". Incluso siendo jugador del primer equipo castellonense, siguió viviendo en una residencia de estudiantes. "Me hizo madurar muchísimo. Los jugadores vivimos con una calidad de vida muy alta y convivir con gente que lucha a diario, me ayuda a relativizar las cosas y a ver cuándo un problema es de verdad o una tontería". ¿Cómo se quedan? Igual lo de Hazard es contagioso...

Rodri, junto a Busquets, el futbolista con el que más semejanzas futbolísticas tiene. (EFE
Rodri, junto a Busquets, el futbolista con el que más semejanzas futbolísticas tiene. (EFE

En la citada entrevista a Rodri le preguntaron sobre cómo es posible que un niño de diez años hablara de táctica con sus entrenadores y les dijera en qué zonas del campo podían generar superioridades. Si la pregunta era buena, la respuesta fue aún mejor. "De muy pequeño empecé a interesarme por este deporte, sobre todo, por cómo funcionaba, cómo se entrenaba todo a la hora de jugar… Veía mucho fútbol y pensaba que si era capaz de entender el juego, iba a tener mucha ventaja respecto a mis rivales y más en esas edades. El ir adquiriendo esos conceptos tan temprano ha hecho que a día de hoy tenga un gran conocimiento del juego", confiesa.

Sabido es que los niños generalmente solo piensan en marcar goles o en hacer regates, lo que se conoce como chupar. En la mayoría de los casos porque nadie les ha explicado e inculcado que el fútbol es un deporte colectivo. Sin embargo, Rodri es de otra pasta. "Puede ser que lo que me diferenciara de mis compañeros era que me interesaba más entender el juego que disfrutarlo. Para mí era normal por el fútbol que veía, por lo que me empezaban inculcar en ese momento… Coincidió con boom del fútbol táctico, de Guardiola, de la Selección española… Me empecé a enganchar a ese fútbol".

Y es que a Rodri da gusto escucharle hablar del juego y, sobre todo, de la posición, no en la que juega, sino desde la que juega... y hace jugar. "Hay muchos tipos de medios centro y muy buenos. Al que me quiero parecer yo es al que dé equilibrio, que pase poco tiempo el balón por mí, darle fluidez y, sobre todo, romper líneas con el pase. Defensivamente que los centrales sepan que tienen delante a un pivote que en cuanto rechazan va a estar ahí, que va a robar balones, que está bien colocado". Es evidente que el año que ha estado con Simeone ha mejorado en la recuperación -ojo, no confundir con la interrupción-, pero también lo es que a él evidentemente le gusta más la propuesta de Pep Guardiola. "Su Barcelona fue algo innovador y destacó mucho", dice.

Lo que ha aprendido de Simeone

"A lo mejor, el día que no esté con Simeone valoraré de verdad todo lo que me está enseñando", llegó a decir Rodri antes de conocerse que, a la espera que pague su cláusula, la temporada que viene ya no tendrá a su lado al argentino. "Es una parte del fútbol que no tenía tan desarrollada y que no es menos importante. Él siempre me repite que el gran mediocentro es el que cuando ataca está pensando en lo que va a pasar después y que para adelante todos van muy bien, pero que para atrás hay muy pocos jugadores en el mundo que lo hagan y que estos son los que dan el salto", cuenta que le dijo el Cholo. Ahora, junto a Guardiola no solo competirá, sino que también disfrutará jugando..

Recientemente leí que antes de firmar por el Atlético, Rodri acordó verbalmente su renovación con el Villarreal, lo que supondría un aumento de su cláusula de rescisión de 12 millones de euros. Entonces apareció el Atleti, pero él mantuvo su palabra y renovó para posteriormente ser traspasado y que de este modo el Villarreal percibiese una cantidad más elevada. "A veces hay que salirse del camino marcado para regresar de nuevo a él”, dijo en su regreso al Atlético, aunque tan solo un año después tiene decidido irse. Con la diferencia de que esta vez será él quien lo haga y dejando 70 kilos, los que igual el iluminado que le descartó por su físico pretendía que pesara...

A mi bola
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