La amenaza de Rubiales surte efecto: el Gobierno se toma a risa la corrupción

El pasado 30 de octubre, Andreu Subies, mano derecha de Luis Rubiales y vicepresidente económico de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), fue detenido por

Foto: Pedro Sánchez y Luis Rubiales, durante un partido del Mundial de Rusia. (EFE)
Pedro Sánchez y Luis Rubiales, durante un partido del Mundial de Rusia. (EFE)

El pasado 30 de octubre, Andreu Subies, vicepresidente económico de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y mano derecha de Luis Rubiales, fue detenido por la Guardia Civil en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Como es lógico, la noticia fue recogida por todos los diarios dada la gravedad del asunto, aunque por desgracia la mayoría de los medios miraran después para otro lado y siguieran riéndole las gracias a 'Rubi'. Una semana después, la Junta Directiva de la RFEF acordó "mantener en sus funciones" al vicepresidente, "quien ha puesto a disposición su cargo durante su intervención en este órgano directivo, opción que ha sido desestimada". Para demostrar un poco de dignidad, primero hay que tenerla...

Sin embargo, y entiendan que es una explicación que yo soy el primero que no me creo, parece que en el Consejo Superior de Deportes (CSD) y en general en todo el Gobierno que preside Pedro Sánchez debieron de pensarse que la detención del ex presidente de la Federación Catalana de Fútbol -antes independentista catalán y ahora 'dependiente' del sueldazo que le ha puesto Rubiales en Madrid-, a quien se investiga por desviar 381.000 euros federativos a su patrimonio personal, fue una invención de la prensa. Esto es lo que se desprende de la respuesta que más de cuarenta días después dio el Gobierno a la pregunta parlamentaria de Ciudadanos.

El pasado 2 de noviembre, el diputado Rodrigo Gómez preguntó si Andreu Subies será suspendido cautelarmente como se hizo con el anterior presidente de la RFEF, Ángel María Villar, "si es que sí, ¿cuándo?, y si es que no, ¿por qué no?"; cómo se justificaron los gastos supuestamente malversados y si el CSD tiene pensado reforzar las medidas de control sobre los gastos de las federaciones; y si el organismo que preside María José Rienda piensa incoar expediente disciplinario y realizar el traslado oportuno al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), "si es así, ¿cuándo?, y si es que no, ¿por qué no?". Como puede comprobarse, preguntas todas ellas lógicas y, por más que reiteradas, tremendamente sencillas de contestar.

Pues bien, en la respuesta del Gobierno, fechada el reciente 12 de diciembre, puede leerse textualmente que "se informa que el CSD, del Ministerio de Cultura y Deporte, no fue informado del asunto referido por parte de ningún órgano judicial u otras instancias oficiales, por lo que no se conocen los detalles que rodean a la atribución de la condición de investigado del Sr. Subies, ni las actuaciones y delitos por los que se le investiga". Aunque pueda parecerlo, no es ninguna broma.

Efectivamente, al CSD, al Ministerio de Cultura y Deporte, con un ministro como José Guirao que no sabe por dónde le da el aire y que es lo más tibio que se ha visto en materia de corrupción, y al Gobierno de España no les parece suficiente para darse por enterados lo aparecido en todos los medios de comunicación del país, por no hablar de la investigación dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que también ha sido publicada prácticamente en su totalidad.

Andreu Subies, en el centro de la imagen, a su llegada al CSD. (EFE)
Andreu Subies, en el centro de la imagen, a su llegada al CSD. (EFE)

De este modo,la resultante es que Andreu Subies sigue ejerciendo como número dos de la RFEF dirigida por Luis Rubiales, quien en un principio excusó tomar ningún tipo de medida por más que su vicepresidenta de integridad, Ana Muñoz, votara a favor de aceptar la dimisión del catalán. "Debe seguir desarrollando su trabajo con absoluta normalidad, dado que fue puesto en libertad sin ninguna medida cautelar", dijo el jurista Rubiales, por cierto, quien sigue sin aclarar cómo obtuvo el título en Derecho en una universidad de Elche mientras vivía en Madrid.

Pero, claro, resulta que el juez Pedraz, a instancias de la Fiscalía, ha obligado a Subies a comparecer una vez al mes para conjugar el riesgo de fuga, por lo que el argumento de Rubiales para mantener en el cargo a su amigo ya no vale. Es decir, que el vicepresidente económico de la RFEF está imputado en un grave caso de corrupción, pero ahí le tienen. Como si ponemos a un pirómano al frente del cuerpo de bomberos... ¿Han escuchado decir algo al 'imparable' Rubiales? Yo tampoco, pero es normal cuando el mismísimo Gobierno no se da por enterado, por más que luego presuma de combatir la corrupción. Palabrería, ya saben.

Aquella acalorada discusión en el CSD

Pero, para intentar atar cabos y no pasar por alto otro nuevo escándalo que daña la imagen del deporte español, cabe recordar que hace unas semanas el presidente de la RFEF tuvo un duro enfrentamiento con Rienda en la sede del CSD. Con la agresividad y las malas formas que le caracterizan, 'Rubi' llegó a gritarle a la Secretaria de Estado cosas como el clásico '¡no sabes con quién estás hablando!' y le recordó que "soy amigo de Pedro", en referencia al presidente Sánchez. Según algunos de los presentes en la citada reunión, la tensión vivida fue tal que no se atrevieron a dejar sola a Rienda. ¿Amenazas? Bueno, de hecho el presidente de la RFEF amenazó a María José con ponerle una querella.

¿Y cuál es el origen de este enfrentamiento que casualmente acabó con una filtración que comprometió a Rienda con Hacienda? Pues todo viene porque la presidenta del CSD instó al TAD a abrir expediente a 16 presidentes de federaciones territoriales por vulnerar la neutralidad en el último proceso electoral, lo cual enfadó a Rubiales, pues, sí, aunque no se lo crean, media docena de los 16 barones metidos en dicho proceso por firmar una carta a favor de Villar forman parte de su directiva. Además, justo antes se produjo precisamente la detención de Subies, hombre clave en su elección. Claro que lo más rocambolesco de todo es que Villar ha ido a los Tribunales y en ese mismo proceso la RFEF asegura al juez que el ex presidente estuvo bien echado, por lo que, indirectamente la propia RFEF va en contra de esos 16 presidentes de territoriales que le apoyaron.

Posdata: Permanezcan atentos a sus pantallas porque igual resulta que este año Ángel María Villar también aparece en la tradicional Copa de Navidad de la RFEF. Y no como el año pasado, cuando se presentó en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas sin que nadie le hubiera invitado e incomodó tanto al entonces presidente en funciones, Juan Luis Larrea, como a Luis Rubiales, quien unos días antes le había desacreditado públicamente y le evitó en todo momento. No, esta vez puede que el bilbaíno esté incluso como invitado. Y es que, claro, si está el imputado Andreu Subies, ¿por qué no el imputado Villar? Además, la RFEF de Rubiales es más de lo mismo. Bueno, no, es mucho peor...

A mi bola
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios