La conspiración en la que no veo a José María García 'taconeando' con Florentino

Al igual que ha hecho, sin éxito, con los derechos audiovisuales de 2ª B, Tercera y fútbol femenino, Rubiales quiere los del fútbol sala y busca aliados para dinamitar la LNFS

Foto: José María García celebra el título de liga del Movistar Inter en 2017. (EFE)
José María García celebra el título de liga del Movistar Inter en 2017. (EFE)

Como suele decirse en el argot cinematográfico, del creador de la genial idea de quitarles los derechos audiovisuales a la Segunda B y la Tercera y al fútbol femenino, en ambos casos con un estrepitoso fracaso y bajándose los pantalones delante de un juez, llega la ocurrencia de querer quitárselos al fútbol sala. ¿Qué será lo siguiente, suponiendo que aún le quede algo por depredar? Sí, aunque resulte cansino para quien lo lea y les aseguro que cansado para quien lo escribe, Luis Rubiales está llevando su eslogan del cambio imparable a todos los estamentos del fútbol español. Un cambio imparable, eso sí, hacia un permanente estado de crispación y malas artes.

Pero, claro, solo ahí donde se topa de frente con Javier Tebas, es decir, con las competencias en el fútbol profesional que tantos millones genera, es donde los medios e, incluso, el Gobierno se interesan y preocupan por saber lo que está pasando con el 'destroyer' Rubiales. LaLiga y ese gran aliado suyo que es Mediapro se han encontrado en el heredero de Villar a una especie de juramentado de Florentino Pérez, el presidente del único club que, por ejemplo, no se ha plantado en la guerra de los horarios, y ya conocen la chapuza, porque aquí sí la hemos contado, que está haciendo con el CD Tacón para que el Real Madrid tenga por fin equipo femenino. Con faldas y a lo loco, vamos...

[Rubiales se queda con las ganas de hacerles un Lopetegui a los clubes femeninos]

Por si no lo sabían, y parece que el presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF) es el primero en desconocerlo, la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS) tiene personalidad jurídica propia y desde hace 30 años gestiona la competición de Primera y Segunda División, aunque, efectivamente, estas sean propiedad de la RFEF, según la Ley del Deporte de 1990. Además, la LNFS se financia con recursos propios, sin subvenciones, y es ella la que paga algo más de un millón de euros por temporada a la RFEF en concepto de arbitrajes, licencias, sanciones, pagos de primera licencia profesional... Y, por último, pero quizá lo más relevante de todo, los clubes tienen cedidos sus derechos audiovisuales a la LNFS para su comercialización conjunta.

Pues bien, con la modificación de los estatutos de la RFEF liderada, cómo no, por su secretario general, Andreu Camps, se produce una clara intromisión para dejar a la LNFS sin la potestad de gestionar los derechos audiovisuales. Es decir, exactamente lo mismo que se pretendía hacer con los clubes de Segunda B y Tercera, defendidos por la asociación ProLiga, así como con los clubes de la Liga Iberdrola, agrupados en su gran mayoría en la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino (ACFF). Dicha modificación de los estatutos de la RFEF ha sido denunciada al Consejo Superior de Deportes (CSD), pero de momento no a los juzgados, aunque la junta directiva ya dio su autorización por si fuera necesario. Es decir, otra vez todo muy al chapucero y macarra estilo Rubiales, quien tiene al fútbol español continuamente judicializado.

Javier Lozano, presidente de la LNFS, junto a Javier Tebas, presidente de LaLiga. (EFE)
Javier Lozano, presidente de la LNFS, junto a Javier Tebas, presidente de LaLiga. (EFE)

Una reunión clandestina con Rubiales

Hecho el planteamiento general, vayamos a los detalles y al trasfondo del sorprendente interés de la RFEF por la liga de fútbol sala. Resulta que nueve días antes de la asamblea de la LNFS, Luis Rubiales se reunió de manera clandestina con cuatro clubes, entre ellos el Inter Movistar, del que es propietario José María García, quien dudo que necesite presentación y me sorprende que se dejara engatusar por un dirigente que es el prototipo de los que él tanto denunció.

Según fuentes bien informadas, en esa reunión Rubiales prometió dos millones de euros y que la LNFS se instale en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas a cambio de, para que nos entendamos, la cabeza del presidente de la LNFS. Sí, de Javier Lozano, a quien él ya dejó fuera de la junta directiva de la RFEF, en la que llevaba desde que fuera nombrado presidente de la LNFS en 2009. Rubiales también echó de esta institución a los nuevos miembros natos de la asamblea de la RFEF, donde en cambio sí están los presidentes de las asociaciones de jugadores y jugadoras de fútbol sala, otra especie a la que ya habrá tiempo de desenmascarar.

El pasado 11 de julio, la LNFS celebró su mencionada asamblea y en una junta directiva previa se acordó abordar el tema de la reunión clandestina. Así se hizo y los cuatro clubes que estuvieron con Rubiales lo reconocieron. A continuación, y tras la lógica indignación de muchos clubes al conocer esta situación, se procedió a una votación individual de todos, incluidos los cuatro 'conspiradores', para acordar la unión de la LNFS para negociar el convenio con la RFEF, un proceso que, por cierto, ya se ha iniciado al margen del juego sucio de Rubiales con Lozano. Resultado de la votación: unanimidad.

Al término de esta asamblea, la LNFS recibió un escrito de la RFEF en la que se comunicaba que las decisiones adoptadas no eran válidas, al tiempo que desde Las Rozas se citó a todos los clubes a una reunión el 8 de agosto en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, por supuesto a espaldas de su liga. La RFEF, a través del Comité Nacional de Fútbol Sala y de las federaciones territoriales, está llamando a los clubes para que acudan a la reunión del 8 de agosto con Rubiales. La LNFS ha dado libertad a los clubes para que decidan si asisten o no y veremos quiénes lo hacen, suponiendo que alguno lo haga.

Luis Rubiales, presidente de la RFEF y antes de AFE, habla al oído a Florentino Pérez. (EFE)
Luis Rubiales, presidente de la RFEF y antes de AFE, habla al oído a Florentino Pérez. (EFE)

Reunión para este jueves 8 de agosto

Lógicamente, y sobre todo después de ver lo que pretendía hacer con la Segunda B y Tercera y la Liga Iberdrola, se sospecha que Rubiales quiere ofrecer en la reunión que ha convocado para este jueves dos millones a cambio de los derechos audiovisuales —¿serán los mismos millones que prometió al fútbol femenino y que se ha ahorrado?—, además de que los clubes preparen una moción de censura contra Javier Lozano e, incluso, proponerles un candidato a presidente como pretendía hacer en la Federación Madrileña de Fútbol (FMF) con su amigo Peramos. Sin embargo, según los estatutos de la LNFS, al presidente lo eligen los clubes en unas elecciones democráticas y no a dedo, como tanto les gusta a quienes no saben ir por la vida de frente, sino siempre por detrás.

Qué quieren que les diga. Me cuesta creer que los clubes y en especial José María García se dejen engañar por Rubiales. Aunque solo sea porque Butanito sabe mejor que nadie cómo se las gasta Florentino Pérez, y el presidente del Real Madrid es quien mueve los hilos de Rubi. Del mismo modo que solo a raíz de la nueva competición de fútbol femenino ideada por la RFEF el Real Madrid ha comprado la plaza del Tacón para tener por fin su equipo de chicas, sería el colmo que ahora Florentino también quisiera tener equipo de fútbol sala. ¿Se lo imaginan negociando con García la compra del Inter Movistar? Como el título de la famosa película de Pedro Almodóvar, tacones lejanos...

A mi bola
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