La última lección de Zidane a los periodistas: las filtraciones no son buenas para el Madrid
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Kike Marín

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La última lección de Zidane a los periodistas: las filtraciones no son buenas para el Madrid

El francés se sacó un 'As' de la manga con una carta en este diario en la que deja claro que sabe muy bien quién estaba detrás de las filtraciones que tanto daño le hicieron a él y a su equipo

placeholder Foto: Zidane abandona la sala de Prensa de Valdebebas. (EFE)
Zidane abandona la sala de Prensa de Valdebebas. (EFE)

Como es lógico, la mayoría de los titulares sobre la 'carta bomba' en la que Zinedine Zidane explicó los motivos de su marcha del Real Madrid hicieron referencia a la falta de confianza del club, es decir, del plenipotenciario y 'ser superior' Florentino Pérez. "Me voy porque el club no me da la confianza que necesito" o "me hubiera gustado que en los últimos meses mi relación con el presidente hubiera sido diferente", fueron algunos de los más destacados. El primero fue incluso la portada del diario ‘AS’, medio que difundió la misiva del técnico francés.

También se puso el foco en el hecho de que Zizou asegure que, en contra de lo que se ha dicho y escrito, "me voy, pero no me tiro del barco y no estoy cansado de entrenar". Posiblemente, cansado sí está, aunque de aguantar otras cosas. "En mayo del 2018 me fui porque después de dos años y medio con tantas victorias y trofeos sentía que el equipo necesitaba un nuevo discurso para mantenerse en lo más alto", explicó el ya ex entrenador del Real Madrid, para insistir en que "hoy las cosas son diferentes y me voy porque el club no me ofrece el apoyo para construir algo a medio o largo plazo".

Foto: Joan Laporta y Florentino Pérez, junto a Puigdemont. Opinión

Efectivamente, la primera huida de Zidane poco o nada tiene que ver con esta. Y prueba de ello es que ahora no ha habido una rueda de prensa con el presidente, sino que el técnico ha dicho adiós con una simple aunque clarificadora carta. Cabe recordar que su primera etapa en el banquillo del Bernabéu empezó el 4 de enero de 2016, cuando sustituyó a Rafa Benítez, y acabó el 31 de mayo de 2018. En esos dos años y medio, el galo dirigió al conjunto blanco un total de 149 partidos, de los que ganó 105, empató 28 y perdió 16, y conquistó dos títulos nacionales, la Liga 2016-17 y la Supercopa de España 2017, y nada menos que siete internacionales: las tres Champions que disputó, 2015-16, 2016-17 y 2017-18, dos Supercopas de Europa, 2016 y 2017, y dos Mundiales de Clubes, 2016 y 2017.

Nueve meses después, tras acudir al auxilio de su presidente, Zidane inició una segunda parte que, como suele decirse (y podía presagiarse), no ha sido buena. Empezó el 11 de marzo de 2019, cuando sustituyó a un Solari a su vez sustituto por Julen Lopetegui, y nuevamente termina antes de tiempo. Han sido 26 meses, en los que ha disputado 114 partidos, con 69 victorias por 25 empates y 20 derrotas, con tan solo dos títulos: la Liga de la temporada pasada, 2019-20, marcada por la pandemia, y la Supercopa de España disputada en Arabia Saudí a principios de 2020. Esta vez disputó dos Ligas de Campeones, en las que cayó en octavos y en semifinales, y dos Copas del Rey, de las que fue apeado en cuartos por la Real Sociedad y en la tercera ronda por el Alcoyano.

placeholder Zidane, durante una rueda de prensa. (EFE)
Zidane, durante una rueda de prensa. (EFE)

Habló para quien le quiso escuchar

Lo cierto es que Zidane llevaba soltando mensajes que presagiaban lo que iba a pasar. "Hay momentos en los que tienes que estar y otros en los que te tienes que ir por el bien de todos", dijo recientemente. "Tú puedes firmar diez años aquí y mañana estás fuera. Y al revés. Tú puedes firmar un año y quedarte mucho tiempo", llegó a decir en una ocasión anterior. Sus jugadores captaron el mensaje, de ahí las últimas filtraciones que tanto le molestaron a Zizou sobre que ya les había anunciado su marcha.

Y es que, hablando de filtraciones, nadie mejor que Florentino Pérez para manejarlas con una habilidad tan digna de admirar para los amantes del propagandismo, como indigna para quienes se prestan a usarlas como armas arrojadizas. Ya saben, la vieja estrategia de "en el Madrid dicen", "en el Madrid piensan", "en el Madrid no ha gustado"... para lanzar indirectamente llamadas al orden y acabar con ese perverso "conmigo o contra el Madrid" que utiliza el presidente de la constructora ACS, desde cuyo despacho dirige el club de fútbol más prestigioso y laureado del mundo, como si de otra empresa de su propiedad se tratara.

placeholder Zidane, en presencia de Florentino Pérez, comparece ante los medios. (EFE)
Zidane, en presencia de Florentino Pérez, comparece ante los medios. (EFE)

A Zizou le dolía leer la Prensa

Antes de despedirse — "queridos madridistas, siempre seré uno de vosotros. ¡Hala Madrid!"—, Zidane quiso "lanzar un mensaje a los periodistas". Y lo hizo con la templanza y la elegancia que le caracterizan. "He hecho centenares de ruedas de prensa y, por desgracia, hemos hablado muy poco de fútbol", escribió el francés. "Sin pretender criticaros o daros lecciones, me hubiera gustado que las preguntas no fueran siempre dirigidas hacia la polémica, que hubiéramos charlado más a menudo de la pelota y ante todo de los jugadores, que son y siempre serán los más importantes de este juego", añadió. Para acabar con una petición que en estos tiempos de Superliga, tampoco está de más: "No olvidemos el fútbol, cuidemos el fútbol", sentencia Zizou.

No le falta razón a Zidane cuando dice que "hoy la vida de un técnico en el banquillo de un gran club es de dos temporadas, no mucho más". Sobre todo cuando añade que "para que dure más tiempo, las relaciones humanas son esenciales, más importantes que el dinero, que la fama, que todo. Hay que cuidarlas". Y aquí volvió a dar una lección a los periodistas. "Me dolía muchísimo cuando leía en la prensa, después de una derrota, que me iban a echar si no ganaba el siguiente partido", se quejó Zinedine, sabedor de quién estaba detrás de esas filtraciones que lo único que pretendían eran ponerle a él en el punto de mira y a salvo a ese peculiar director deportivo del Real Madrid que nunca tiene culpa de nada porque para eso es, además, el presidente.

Foto: Zidane habla con James Rodríguez durante el partido de Liga contra el Villarreal en el Bernabéu. (EFE) Opinión

"Me dolía a mí y a todo el equipo porque estos mensajes filtrados intencionalmente (sic) a los medios de comunicación creaban interferencias negativas con la plantilla, creaban dudas y malentendidos", explicó el entrenador francés, para volver a dejar patente que su gran apoyo siempre lo ha tenido en el vestuario. "Menos mal que tenía a unos chicos maravillosos que estaban a muerte conmigo", sentenció. Igualito que el presidente, quien es verdad que le fichó como futbolista y le dio la alternativa como entrenador, pero nunca ha terminado de confiar en él. Bueno, o eso es lo que "dicen en el Madrid"...

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