El día que el padre de Messi se pasó de listo y despreció a España: ¿maldición o castigo?

"Leo jugará con Argentina porque con España nunca podrá ser campeón del mundo", dijo Jorge Messi cuando su hijo pudo elegir. Desde entonces España tiene un Mundial y Leo, ninguno

Foto: Leo Messi se lamenta tras caer eliminado ante Francia en el Mundial. (Reuters)
Leo Messi se lamenta tras caer eliminado ante Francia en el Mundial. (Reuters)

"Leo jugará con Argentina porque con España nunca podrá ser campeón del mundo". Esta fue la razón que Jorge Messi esgrimió cuando su hijo tuvo la posibilidad de elegir entre vestir la camiseta roja o la albiceleste. Es decir, jugar con la selección de España o con la de Argentina, dado que el rosarino llegó a Barcelona con 13 años y en más de una ocasión, antes incluso de que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) supiera de su existencia, así se lo ofrecieron desde la Federación Española de Fútbol (RFEF), donde ya estuvieron muy interesados en que jugara el Mundial Sub 17 disputado en 2003 en Finlandia.

Aunque Leo nunca se ha cansado de repetir que "nunca hubiera elegido jugar para España porque soy argentino", esta fue la confesión que Jorge Messi le hizo a un responsable de Adidas, la marca deportiva que apostó por su hijo cuando aún no tenía 18 años, de ahí que entonces los contratos los firmara su padre. El pasado 29 de junio se cumplieron 14 años desde que La Pulga debutó con la selección Sub 20 de Argentina y el tiempo ha confirmado que Jorge Messi se pasó de listo al despreciar a España, como es sabido campeona en Sudáfrica 2010, mientras que la Albiceleste no ha vuelto a levantar la Copa del Mundo desde 1986, con Maradona liderándola en México, y tras hacerlo de aquella manera en 1978.

A pesar de que muchos aficionados se confundan y lo vinculen a Nike porque es la que viste al FC Barcelona, son ya muchos años de Leo junto a la marca de las tres bandas, quien precisamente se la arrebató a su principal rival y con la que hace año y medio Leo firmó un contrato vitalicio. No en vano es de los pocos futbolistas que tiene su propia línea de botas, la cual se renueva cada pocos meses.

Por cierto, además de motivos estrictamente futbolísticos, la vinculación de Messi con Adidas siempre le ha atraído mucho a Florentino Pérez, pues el Real Madrid, junto a Manchester United y Bayern de Múnich, es el club más importante que viste esta marca, a la que en más de una ocasión ha animado a ayudarle a costear su fichaje. En ese sentido, cuando Leo pudo elegir entre Argentina o España, el hecho de llevar Adidas daba igual, pues ambas selecciones llevan muchos años con esta firma.

Iker Casillas levanta la Copa del Mundo ganada por España en 2010 en Sudáfrica. (Reuters)
Iker Casillas levanta la Copa del Mundo ganada por España en 2010 en Sudáfrica. (Reuters)

¿Se imaginan a Leo en esta foto?

Lo cierto es que tras aquella premonición de Jorge Messi, cuatro Mundiales ha disputado ya Leo con Argentina y ninguno ha sido capaz de ganar, sin duda un borrón en su impresionante palmarés con el Barça, 32 títulos si no he perdido la cuenta, con el que lo ha ganado todo. Debutó en en la Copa del Mundo en Alemania 2006. Lo hizo con tan sólo 19 años, unos meses más jorven que el francés Mbappé, y de la mano de Pekerman, seleccionador de Colombia en el Mundial de Rusia. Disputó tres partidos, uno solo como titular, y marcó su primer gol.

El 16 de junio de aquel año quedará en la memoria de Leo, ya que a los 75 minutos ingresó por Maxi Rodríguez y redondeó el 6-0 final que los argentinos le endosaron a Serbia y Montenegro. Fue titular en el 0-0 contra Holanda y en los octavos de final tuvo minutos en la victoria ante México (2-1). Precisamente la gran polémica de aquel Mundial la generó la decisión de Pekerman de dejarle en el banquillo en la eliminación de Argentina ante Alemania.

Cuatro años más tarde, en el Mundial de Sudáfrica de tan grato recuerdo para el fútbol español y en el que no resulta díficil imaginarse a Messi vestido de rojo junto a sus compañeros del Barça Puyol, Piqué, Busquets, Xavi, Iniesta, Valdés y Pedro, Leo ya era titular indiscutible del equipo dirigido -si así se le puede llamar- por Diego Armando Maradona. Disputó como titular los cinco partidos que Argentina aguantó en el torneo, en el de Grecia incluso ejerció por primera vez de capitán, hasta que nuevamente Alemania se cruzó en su camino y Messi se fue a casa sin convertir ni un solo gol de los diez que hizo su selección.

Messi, tras perder la final contra Alemania en el Mundial de Brasil. (Reuters)
Messi, tras perder la final contra Alemania en el Mundial de Brasil. (Reuters)

En Brasil vio la Copa del Mundo... de cerca

Las cosas le fueron bastante mejor en el Mundial de Brasil, precisamente cuando a España le fue peor y cayó en la primera fase. Con Alejandro Sabella en el banquillo de la Albiceleste, Messi jugó siete partidos como titular, marcó cuatro goles, llevó a Argentina a la final y fue elegido mejor jugador del campeonato. Sin embargo, cómo no, Alemania le privó de levantar la Copa del Mundo con un gol de Götze en la prórroga. Famosa es la foto de Leo mirando el trofeo, sin duda lo más cerca que ha estado de tocarla.

De Rusia poco se puede contar que no se haya visto, aunque a España no le ha ido mucho mejor. "Nos tomamos este Mundial como la última oportunidad. No hay otra más, hay que pensar en este Mundial como que va a ser el último. Pensamos que no siendo campeones van a pedir que todo el grupo de jugadores se vaya de la selección", avisó Leo durante este triste Mundial en el que cumplió 31 años, por lo que al de Qatar de 2022 llegaría con 35 años.

En total, Messi ha jugado 19 partidos mundialistas, 17 como titular, de los que ha ganado 12 encuentros, empatado tres y perdido los cuatro restantes. Apareció como capitán en diez de ellos, se perdió solo dos y convirtió seis goles, con un promedio de 0,31 por partido, ninguno en los encuentros de eliminatorias directas, lo cual resulta más que llamativo. "Messi había dado sobradas muestras de que no podía hacer todo", podía leerse este domingo en la prensa argentina. "El problema de Argentina es que los últimos años pensó que por tener a Messi iba a ganar los campeonatos. Hace años que Argentina no sabe a que juega, no tiene identidad. Hasta Messi se creyó que tenía que crear el equipo para él. Él lo terminó armando, y que un jugador tome decisiones es una degeneración total".

"Aquí solo hay una persona imprescindible. Es Leo, los demás, no. Mi historia se acabó. Lo dejo", dijo Mascherano en lo que fue el anuncio de su renuncia a la selección argentina, certificando así el final de una etapa. Por contra, Messi optó por callar, aunque fue su íntimo amigo quien lo hizo por él: "Dejemos tranquilo a Leo. Que ahora se vaya de vacaciones y esté con su familia. Y que siga jugando porque, el día que no esté, nos daremos cuenta de lo grande que es". De eso no hay duda, aunque un grande sin un Mundial es como un jardín sin flores, por muchos balones de oro que tenga.

A mi bola

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